El dolor de bucodental es una de las causas más frecuente de consulta en las clínicas de atención bucodental. Además es uno de los más molestos que se pueden sufrir y tiene una gran variabilidad en cuanto a su intensidad y características.

El dolor de dientes se origina en las terminaciones nerviosas que se insertan en la pulpa del diente desde su raíz, ya que tanto el esmalte como el cemento del diente son completamente insensibles. Sin embargo, las causas del dolor de dientes pueden ser muy diversas:

 El Dolor pulpar o dentario puede ser agudo o crónico, dependiendo de la causa; intenso o leve; y momentáneo (al masticar o a la presión) o continuo. Es de una alta variabilidad. Las caries y la enfermedad periodontal, además de la fractura del diente pueden ser la causa del dolor. En el caso de que no se trate adecuadamente el problema, la progresión del proceso patológico puede hacer que la dolencia siga empeorando.  

Ante el dolor de dientes, lo más importante es establecer su causa y realizar el tratamiento más adecuado (empaste, endodoncia, etc.), algo que solo el dentista está capacitado para hacer. Por tanto, el dolor de dientes, independientemente de su intensidad y duración debe ser siempre motivo de consulta.

Caries

Las caries es debida a multiples factores que se caracteriza por la destrucción de los tejidos del diente debido a la desmineralización.

Factores que tienen distinta influencia según cada caso son una higiene inadecuada, el consumo excesivo de azúcar, el desgaste dental y otros factores como unas características de la saliva y de los dientes menos favorables que permiten la proliferación de los gérmenes causantes y su actuación.

Su desarrollo puede derivar en halitosis, sensibilidad dental y un dolor que varía según el grado de gravedad en que se encuentre. Es una causa muy frecuente de dolor pulpar aal progresar hacia el interior del diente (pulpa)

Artritis dental

El término “artritis” nos hace pensar de inmediato en la enfermedad que se desarrolla por la inflamación en las articulaciones. Sin embargo, al hablar de la artritis dental nos referimos a la inflamación que sufre el ligamento que sostiene la raíz del diente.

Entre sus causas principales destacan la falta de tratamiento oportuno de las caries conduciendo a una devitalización del tejido pulpar y progreso de la inflamación hacia el maxilar.

También puede sobrevenir tras un traumatismo dentoalveolar con devitalización dentaria. previo.

Encías enfermas

La periodontitis o piorrea es una de las enfermedades más comunes, ya que el sarro o la placa son factores que van acumulándose con el tiempo en nuestra boca, y de no eliminarlos se convierten en cálculo que necesita eliminarse mediante la higiene dental profesional en gabinete y otros tratamientos en muchos casos.

¿Qué causa las encías inflamadas?

Mientras más tiempo permanezcan la placa y el sarro sobre los dientes, más daño pueden hacer. Las bacterias causan una inflamación de las encías que se llama “gingivitis”. Si una persona tiene gingivitis, las encías se enrojecen, se inflaman y sangran fácilmente y cuando evoluciona hacia la pérdida de soporte aparece la periodontitis que al progresar lleva a la movilidad e hipersensibilidad dentaria

La periodontitis ocasiona en los episodios de agudicación un dolor intenso y, algunas veces, dificulta la ingesta de alimentos y el cepillado pero es necesario saber que es un proceso que al no dar síntomas (pocas molestias) durante su progreso (fase crónica) es necesario estar sensibilizado antes la situación de cada persona ante éste riesgo.

La recomendación de la Sociedad Española de Periodoncia orienta hacia un diagnóstico adecuado, la correcta elección de los tratamientos a seguir y unos cuidados básicos diarios que debe marcar tu dentista.

Hipersensibilidad dental:

La sensibilidad dental es el dolor que se produce tras comer o beber algo demasiado caliente, frío, ácido o dulce.

Este se origina por el desgaste del esmalte dental o el retraimiento de las encías lo que le resta protección a la dentina.

En la dentina existen unos poros que conectan con los túbulos, en los que se insertan pequeñas terminaciones nerviosas, que son las que provocan el dolor.

las enfermedades periodontales y el bruxismo son algunos de los responsables principales de este problema.

La hipersensibilidad o sensibilidad dental es una causa frecuente de dolor dental, se manifiesta a través de dolor inmediato tras la exposición de la dentina a bebidas o alimentos fríos, calientes, ácidos, etc.

    Aparece fundamentalmente por la pérdida de grosor del esmalte del diente o el retraimiento de las encías, lo que deja al descubierto la dentina por desgaste o fisuras en el esmalte. El dolor es inmediato, muy localizado y de corta duración. Un cepillado incorrecto de los dientes, la ausencia de higiene dental, el bruxismo, una enfermedad periodontal, la rotura de un diente o algunos tratamientos como la colocación de la ortodoncia o la relización de un empaste pueden causar la aparición de la sensibilidad dental. Se trata de un problema bastante común que afecta a una de cada cuatro personas a partir de la edad adulta.

Existe la hipersensibilidad en:

Errores en el cepillado diario: determinados hábitos de higiene como cepillarse los dientes con excesiva frecuencia, ejercer demasiada fuerza o el uso de un cepillo cuyo estado o características no sean adecuadas son factores que pueden acabar desgastando el esmalte del diente y por tanto facilitando la aparición de este trastorno dental.

Bruxismo: Cuando se aprietan y rechinan los dientes de forma involuntaria. Este acto provoca, entre otras cosas, el desgaste del esmalte y por tanto, de nuevo, facilita la aparición de la sensibilidad dental.

Se manifiesta con mayor frecuencia en personas de cierta edad en la que ya ha progresado la perdida de hueso y hay exposición de las raíces al medio ora y hay retraimiento de las encías, lo que deja al descubierto la dentina y hay retracción de las encías: en las encías retraídas la dentina está más expuesta y hay tendencia a acumular placa en los espacios entre los dientes que irritará la dentina.

Existen agentes desensibilizantes como colutorios o pastas de dientes específicas para tratar la sensibilidad que son ineficaces sin una indicación y preparación (tratamiento previo adecuado.

El bruxismo

El bruxismo es una condición frecuente que se produce cuando una persona aprieta sus dientes de forma involuntaria, ya sea durante su periodo de descanso o mientras hace las actividades de la jornada.

Este trastorno hace que se debilite el esmalte dental y, por la presión que se ejerce, puede verse afectada la densidad del diente y aparecer un diente agrietado o abrasionado

La salida de los cordales

Conocidas también como las “muelas del juicio”, las cordales originan un fuerte dolor que viene acompañado con molestias como la fiebre, la sensibilidad y la malestar general. Las encías en el área afectada tienden a inflamarse y dificultad para alimentarse

En caso de sospecha, es mejor consultar con el facultativo para evaluar lo que ocurre y el proceso que conviene seguir para calmarlo.

Los traumatismos dentales o el hecho de que una pieza se rompa pueden generar un dolor intenso e inmediato que solo disminuye con el consumo de analgésicos y el manejo adecuado

Este se puede originar por morder algo demasiado duro, sufrir un golpe o tener un accidente que comprometa la boca. En esta situación el dolor incrementa al momento de comer, sobre todo si los alimentos están a temperaturas frías o calientes.

Muchos de los casos se perciben a simple vista mientras que otros solo se pueden diagnosticar con una prueba de rayos X.

Es importante consultar cuanto antes al dentista pues a veces los tratamientos a destiempo pueden tener peores consecuencias en cuanto al resultado.

Dolor en mucosas

Por último el dolor en la mucosa de la boca, es un proceso fácil de identificar y normalmente está ocasionado por lesiones localizadas, consecuencia bien de…aftas, lesión traumática…, nos referimos a toda la estructura que recubre a la cavidad oral tapizándola , tenemos muchas terminaciones nerviosas por lo que hay gran sensibilidad a cambios térmicos y mecánicos y el tratamiento de úlceras y otros procesos dependerá de la causa.